Logo San Jorge   HERMANDAD DE SAN JORGE M�RTIR
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  Luis Alcaide Mora.

 


     
27 de Abril de 2007

PREG�N DE FIESTAS DE SAN JORGE 2007.

Autoridades locales, junta de gobierno de la hermandad de San Jorge m�rtir, bandas de tambores asistentes, senoras y senores bienvenidos todas y todos.

En primer lugar, cuando a uno le dan una oportunidad como la que hoy se me ha brindado, es habitual, comenzar con la coletilla de que es un honor para uno poder realizar este acto, pero en este caso, as� lo es aunque sea una frase muy utilizada para estos casos, mas que nunca hoy para mi as� lo es.

Llevo siendo hermano, de esta hermandad desde que nac�, porque as� lo quiso mi padre cosa de la cual a d�a de hoy le estoy muy agradecido por hacerme miembro de esta gran hermandad.

San Jorge y su festividad, representa para mi y mi familia, un algo dif�cil de explicar porque cuando llegan estos d�as, todos estamos un poco alterados.

Tal es as� que cuando llegan estas fechas, no me vienen a la mente mas que buenos recuerdos, y sobre todo de mis antepasados que en estos momentos no pueden estar con nosotros tal es el caso de mis abuelos paternos al igual que los maternos cuando llega la semana santa.

Llegan as� a mi mente recuerdos de mi abuelo que nos llevaba a v�speras a mi y a mi hermano, o cuando en casa de mi abuela se preparaban y planchaban las bandas de San Jorge.

Tambi�n recuerdos de aquellas v�speras tan diferentes a las de hoy con el refresco y los panchitos en la cooperativa de los huevos, en la sindical y ahora mas recientes en la piscina y hay que ver como ha avanzado esta hermandad.

Todo lo que conllevaba San Jorge era ilusionante para mi, estaba deseando no solo la llegada de la v�spera sino de la semana de antes para ayudar en los preparativos a mi padre y a la junta directiva �no se porque? Pero aquello me ilusionaba, y quiz�s fuera por la fe que tiene mi padre en nuestro San Jorge, y que ha influido en mi, al igual que el arrastraba de sus antepasados, el t�o F�lix y el t�o juan manuel, que son recuerdos y ra�ces que a el le prevalecen en la actualidad.

Son as� tantos y tan bonitos los recuerdos que me vienen, que no puedo dejar de acordarme de la alegr�a que nos produjo la primera vez que nos toco la bandera de San Jorge, de casi ir a verla todos los d�as a la habitaci�n de mi casa donde estaba guardada, o como con que mimo la planchaba mi madre la manana de la v�spera para que luciera en todo su esplendor la imagen de San Jorge cuando fuera portada por mi padre.

No puedo dejar tampoco de mencionar las noches de v�speras en vela que me he pasado para irme con mi padre a la diana de San Jorge o para preparar la misma para cuando vinieran a mi casa los m�sicos y los tambores.

Podr�a seguir acord�ndome de tantos buenos recuerdos debido a la fe e ilusi�n que procesamos en mi familia a San Jorge, que necesitar�a mucho tiempo, para explicar lo que supone para nosotros todo esto.

Y as�, siguiendo un poco el esquema que en su d�a me marque cuando me propusieron, hacer el preg�n, decir hoy en d�a San Jorge, es decir sin lugar a duda, que ning�n santo ha conseguido una veneraci�n popular tan extensa como San Jorge m�rtir patr�n de aldea del rey.

Son as� tantas y tantas las leyendas y f�bulas que se cuentan de nuestro santo, que nos llevan a hacernos una pregunta que bueno que tuvo que ser este jorge? Porque la devoci�n al mismo, es tan arraigada, tan profunda, y tan antigua que existe algo de verdad en todo esto.

As� podemos situar la historia mas probable, en que jorge, fue un soldado del ejercito imperial en las ultimas d�cadas del siglo iii o principios del siglo iv.

Lo que si es cierto, es que si ha llegado a nosotros un relato de su vida considerada como ap�crifa, por el decreto gelasianum del ano 496.

Una historia aut�ntica de culto tributado a San Jorge, solamente puede elaborarse sobre la base de monumentos arqueol�gicos, documentos literarios, iconograf�a toponimia y folclore.

La base mas amplia nos la ofrecen los monumentos arqueol�gicos, en lydda, palestina, donde ya era venerado su sepulcro pocos anos despu�s de su muerte. Tambi�n nos consta que ya en el siglo vi existen monasterios dedicados a San Jorge en jerusal�n, jeric� y Beirut

San Jorge tuvo una veneraci�n muy difundida en Iraq, egipto y etiop�a. Esto en lo que se refiere al oriente cristiano; en lo que se refiere a occidente, hemos de decir que la devoci�n a San Jorge existe mucho antes de que la potenciasen los cruzados a su vuelta de tierra santa.

En roma belisario conf�o la puerta de la s murallas, a la protecci�n de San Jorge, desde entonces data una de las bas�licas mas antiguas de roma san giorgio in velabro.

Y es desde roma donde la devoci�n pasa a muchas ciudades de italia, francia, alemania y Espana.

Quiz� el monumento mas representativo actualmente sea la catedral de ferrara, que por contener una reliquia insigne, esta dedicada a San Jorge, siendo consagrada dicha catedral por el papa alejandro ii en 1777.

Para seguir la historia de la devoci�n a San Jorge debemos traer aqu� a la memoria el culto lit�rgico que se desarrolla en el interior de los templos, el folclore que tiene lugar en la calle con motivo de los festejos populares.

Las invasiones musulmanas interrumpieron el flujo de peregrinos hacia oriente, haciendo decaer por algunos anos el culto a San Jorge, pero despu�s de las cruzadas dieron nuevo impulso a esta devoci�n marc�ndola adem�s con el signo de la protecci�n.

Por lo que respecta a las leyendas fant�sticas, patrimonio de la cultura religiosa popular inspiraron cantos populares que a veces compet�an con la literatura caballeresca del ciclo bret�n carolingio. Son leyendas moralizantes que recomiendan el coraje ind�mito de la fe y la tutela generosa del desvalido.

Es en la literatura donde se inspiran las representaciones de los misterios que se celebran con motivo de los festejos del santo m�rtir.

Es en el s.xv, cuando esta muy en boca el "ludus draconis" que representa a San Jorge luchando con el drag�n y liberando a la doncella.

As� la leyenda de San Jorge, forjada en oriente y difundida en occidente de forma amplia a ra�z de las cruzadas, a�na la descripci�n del martirio del santo y el mito pagano de la victoria sobre el drag�n, cristianizado a su vez por las fuentes medievales. La versi�n mas antigua de la pasi�n del m�rtir es la de pas�crates, tachada de extravagante por la iglesia.

Incluye sin embargo un dato de importancia: el martirio de San Jorge tuvo lugar el octavo d�a antes de las calendas de mayo a la hora sexta, es decir el 23 de abril al mediod�a.

La iglesia prefiri� las denominadas actas griegas de San Jorge, conservadas en la edici�n de lipomano y surio, seg�n un manuscrito vaticano en lat�n. No obstante la popularizaci�n de San Jorge vino definitivamente con la difusi�n de la leyenda dorada de santiago de la vor�gine en el s. Xiii.

San Jorge habr�a nacido en capadocia y habr�a sido instruido en la piedad cristiana por su madre, con la que marcho a palestina , tras la muerte del padre. Por su origen fue nombrado tribuno militar. Rico heredero al morir su madre, entro al servicio del emperador romano. Pero cuando ve las crueldades a las que son sometidos los cristianos, reparte sus riquezas y se enfrenta a las autoridades y al propio emperador.

Las fuentes hagiogr�ficas recogen con variantes los terribles martirios a que San Jorge fue sometido por defender su fe: atado a una rueda de cuchillo, arrojado a cal viva, sumergido en plomo ardiente, obligado a beber veneno y finalmente tras provocar conversiones y resurrecciones, es decapitado.

Por su parte la leyenda del drag�n convirti� a San Jorge en un caballero vencedor de la tiran�a. La ciudad libia de silca estaba dominada por un terrible drag�n que se ocultaba en un gran lago. El monstruo desped�a un terrible hedor que infestaba todos los alrededores. Hab�a que alimentarlo para que no fuese a reclamar comida a la ciudad. Llego un momento en que no hubo mas alimento para el drag�n que los propios habitantes de silca, quienes deb�an sortearse el sacrificio.

Un d�a la mala suerte recay� en la hija del rey. La princesa, resignada a su destino, se dispon�a a cumplir su terrible deber, cuando apareci� San Jorge. La doncella le cont� la terror�fica historia y el santo caballero se enfrento al drag�n al que doblego y entrego prisionero y moribundo a la princesa para que lo entregara a la ciudad. Cuando todos los habitantes de silca se hubieran convertido San Jorge mato al drag�n.

Ya a parte de la leyenda y siguiendo lo dicho anteriormente, cuando habl�bamos de una aut�ntica historia de culto a San Jorge solo pod�a enmarcarse sobre la base de monumentos arqueol�gicos, documentos literarios iconograf�a toponimia y folclore, as� menci�n especial merecen la inmensa producci�n art�stica que representa al santo de los caballeros y al caballero de los santos.

Dicha tem�tica iconogr�fica, corre paralela a la literaria, siendo la iconograf�a bizantina y medieval las que mas han llegado a la actualidad, que representa al santo de pie vestido de soldado, con coraza y lanza. Este tema evoluciona en tiempos de las cruzadas, y desde entonces es presentado a caballo combatiendo el drag�n y defendiendo a la doncella.

Por su parte el arte renacentista, prefiere este segundo tema, mas acorde con el esp�ritu caballeresco del tiempo, as� como an�cdota podemos decir que la ciudad italiana de ferrara reproduc�a esa imagen en las monedas que acunaba.

des pues de este repaso hist�rico es importante concluir diciendo, decir que la amplitud y continuidad del culto tributado a San Jorge, tanto en oriente como en occidente es una realidad siempre actual.

No queriendo ser pesado, con ustedes, y menos quitarles mas tiempo de disfrutar de esta magnifica orquesta latinos que tantos buenos momentos nos ameniza. Quiero desde esta humilde posici�n que ocupo, animaros a todas y todos a que sign�is engrandeciendo esta bonita fiesta y a su hermandad, porque a trav�s del fervor que ten�is a San Jorge y que demostr�is ano a ano ayud�is a que esta fiesta sea mejor. Os animo a luchar como hizo nuestro santo por aquello que cre�is.

Es por todo ello por lo que desde estas l�neas, y sin hacer exclusiones quiero y deseo pas�is unas fiestas patronales lo mas felices posibles, con vuestros familiares y amigos, que sean en paz y armon�a y os sirvan de recuerdo a todas aquellas personas que tanto y tanto han hecho por esta hermandad, esos antepasados, las juntas de gobierno pasadas, los hermanos mayores anteriores a este actual que hoy tenemos, que aunque no han sido santos, si han sido personas que han dado todo por la hermandad, incluso llegando a poner a disposici�n de la misma sus casas, como lo hizo en su d�a el hoy hermano mayor Emiliano pardo, que aun a d�a de hoy y a pesar de su edad, esta siempre al frente de la hermandad apoyado por su junta directiva.

Por todos ellos, por los que no pueden estar con nosotros, pidamos por ellos a San Jorge, para que les tenga con ellos y con dios nuestro senor, y as� como nuestro santo poco antes de morir pidi� al senor que se dignara a conceder a cuantos le pidieran algo por mediaci�n suya, le fuese concedido, teniendo la seguridad de que este ruego tuyo haya sido escuchado en el cielo y ser� tenido en cuenta.

No quisiera despedirme, sin felicitar desde aqu�, a Francisca C�spedes que hoy cumple 100 anos, y a la cual a parte de por ser prima de mi abuela juliana la apreciamos mucho en mi familia y a la cual le deseo poderla ver aqu� como a todos ustedes dentro de otros 100 anos, muchas felicidades.

Muchas gracias por su atenci�n querido publico, que disfrut�is de la fiesta y viva San Jorge.



     
LUIS ALCAIDE MORA.